Antecedentes sobre la violencia hacia los sindicalistas en Colombia

Hay más sindicalistas asesinados en Colombia que en todos los demás países del mundo en conjunto.

Del 2004 al 2006, 236 sindicalistas fueron asesinados en Colombia; 162 sindicalistas fueron asesinados en el resto del mundo. Otros 39 sindicalistas fueron asesinados en Colombia en el 2007. Desde 1991, más de 2,200 sindicalistas colombianos han sido asesinados.

En los casos donde los agresores han sido identificados; la responsabilidad, en la mayoría de los asesinatos, recae sobre los grupos paramilitares armados de la derecha. Los grupos paramilitares fueron formados a mediados de los 80's como una respuesta a la creciente presencia de la guerrilla en las zonas rurales y estos han crecido con la ayuda de los terratenientes, los magnates de drogas y del ejército, que les dieron armas y entrenamiento. En palabras de Carlos Castaño , ex líder de la coalición paramilitar AUC, "Matamos a los sindicalistas porque interfieren con la gente trabajadora." A veces los líderes sindicales son seleccionados como blancos dado el papel importante que los sindicatos han jugado para promover las negociaciones para la paz y por haber condenado a la violencia provocado por los paramilitares y por la guerrilla.

Los sindicalistas del sector público, especialmente los maestros, han sufrido más violencia.

Los intentos del gobierno por cumplir con los dictámenes del ajuste estructural impuesto por el FMI han tenido el impacto más importante sobre los trabajadores del sector público. Estos sindicatos han respondido a esta problemática con una actitud militante y esto ha resultado en más represalias de parte del gobierno y las fuerzas paramilitares. Además de los maestros, los trabajadores municipales, los trabajadores judiciales y los trabajadores del sector de salud siguen siendo las victimas principales.
En el 2006, 35 de los 72 sindicalistas que fueron asesinados eran maestros.

La mayoría de violencia hacia los sindicalistas proviene de la actividad sindical normal.

Aunque el gobierno de Colombia dice que la mayoría de la violencia hacia los sindicalistas es producto del conflicto armado, la Escuela Nacional Sindical (ENS), una organización no gubernamental muy respetada que ofrece entrenamiento y apoyo al movimiento laboral colombiano, dice que la mayoría de la violencia anti-sindical que ocurre en Colombia es una respuesta a las actividades sindicales normales que las victimas están llevando a cabo y el hecho de que estas personas hayan insistido en que los sindicatos y los ciudadanos deben participar en las negociaciones de paz.

Algunos negocios han sido acusados de usar la guerra para encubrir la violencia hacia los sindicalistas.

Los empresarios piden, de manera implícita o explícita, que los paramilitares se hagan cargo de su "problema con el sindicato." El International Labor Rights Fund (Fondo para los Derechos Laborales Internacionales) y el sindicato estadounidense de los trabajadores siderúrgicos (Steelworkers) han hecho demandas en contra de las compañías estadounidenses Coca-Cola y Drummon por un supuesto uso de paramilitares para asesinar a sindicalistas. Los estudiantes en los Estados Unidos han empezado una campaña en contra de Coca-Cola.

Los grupos paramilitares y algunos líderes de los empresarios consideraran a los sindicatos una extensión de la guerrilla. Ellos se refieren a las actividades normales del sindicato como un trabajo de base para la guerrilla.

Los grupos guerrilleros también son responsables de algunos de los asesinatos de sindicalistas. Los líderes del sindicato son vistos como sospechosos por algunos de los líderes de la guerrilla porque estas personas son expresiones fuertes de una sociedad civil organizada que no es controlada por la guerrilla.

39 sindicalistas asesinados en el 2007

Ha habido una reducción en los asesinatos desde el 2002 cuando fueron asesinadas 184 personas y en el 2006 cuando hubo 72 asesinatos. Sin embargo, en los primeros 8 meses del 2008, 41 sindicalistas fueron asesinados, superando el total de todo el año 2007.

Aun cuando el gobierno de Bush afirma que la reducción en los asesinatos se debe a un mayor esfuerzo para proteger a los sindicalistas, es más probable que esto sea porque, a finales del 2002, el gobierno de Uribe se prestó para negociar un acuerdo de paz con los paramilitares y con las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia, el grupo paramilitar más grande del país). Las AUC respondió con el anuncio de un cese al fuego unilateral y, como resultado, los asesinatos de los sindicalistas por parte de los paramilitares disminuyó de manera significativa. Los grupos paramilitares están buscando una inescrupulosa amnistía por sus crímenes del pasado y así intentan mantener un perfil bajo en un momento cuando hay mucha indignación a nivel internacional sobre la violencia hacia los sindicalistas.

La disminución en la cantidad de asesinatos puede ser oportuna, políticamente hablando, porque el Congreso estadounidense ha citado la violencia hacia los sindicalistas como un gran obstáculo para la aprobación de un tratado de libre comercio pendiente con Colombia. Mientras tanto, han aumentando otras formas de violencia y el gobierno mismo ha empezado a utilizar más represalias contra los sindicalistas a través de las capturas y la restricción de las actividades sindicales.